viernes, 14 de agosto de 2009

¿Sueñan los androides con viajes al centro de la tierra?.




En unos tiempos en que el cine de ciencia ficción se nutre, básicamente, de remakes o ideas manidas, TOXICVISION decide bucear en la historia de dicho género. Ponéos las escafandras y acompañadnos en la inmersión, o, en caso de ser más de aquellos que prefieren el espacio, he aquí una posibilidad de honrar a Bradbury y sus Crónicas Marcianas sin tener que ver un paseo de ex concursantes de Gran Hermano, término, por cierto, también presente en nuestra breve lección.

Desde las novelas de anticipación de Jules Verne, pasando por las sociedades antiutopícas, hasta alcanzar la New Wave, con K. Dick en cabeza, el paraguas de la ciencia ficción resguarda temáticas de lo más variadas, cuya única condición para ser considerada parte del género es que se fomente la especulación, se explote una dimensión de las ciencias sin cabida en el mundo real, con el consiguiente peligro de caer en la anacronía, pero, especialmente, que sean capaces de maravillar al lector.

Al principio, la ciencia ficción explotaba ideas más o menos orginales de un modo tremendamente infantil, cambio del entretenimiento, de estar dispuestos a creer en científicos reducidos a tamaños ínfimos por rayos, o aliénigenas tan inteligentes cómo poco amistosos. Sin embargo, la ciencia ficción siempre ha tenido un aliado para dicha credulidad, el hecho de que los lectores han sido testigos de innovaciones tecnológicas notables, por lo tanto ¿porqué no creen en propuestas más arriesgadas?

¿Os habéis preguntado alguna vez de donde sale el nombre de ciencia ficción? El término Sci-Fi fué acuñado en USA en 1929 por Hugo Gernsback, editor de Amazing Stories o Science Wonder Stories, pero sería injusto considerar que el género nace en ese momento, por lo que nos remontaremos a cuando simplemente se las conocía cómo novelas fantásticas.

Los fundadores indiscutibles de este género son Jules Verne i H.G. Wells, cuyas historias se han llevado repetidamente al cine. En el caso del primero podemos hablar desde "Viaje a la Luna" de Melier (1902) hasta la desafortunada "Viaje al centro de la tierra" de 2008, pasando por varias adaptaciones "20.000 Leguas de Viaje Submarino" o "La Isla Misteriosa", entre otras. La obra de H.G. Wells, por su lado, inspiró muchas historias de cine, televisión y hasta obras de teatro, a destacar, también, en algunos casos con diferentes versiones, The Time Machine (La máquina del tiempo), The War of the Worlds (La guerra de los mundos), The First Men in the Moon (Los primeros hombres en la Luna) , The Invisible Man (El hombre invisible) The Island of Doctor Moreau (La isla del doctor Moreau).

En USA, sin embargo será Edgard Rice Burroughs, también conocido por ser el creador de ese hombre en taparrabos llamado Tarzán, quien, sin llegar a la calidad de los autores europeos, se lanza de cabeza a iniciar las serie Bajo Las Lunas de Marte en 1912.

Y llega uno de los momentos claves en la ciencia ficción, se acabaron los inventos, los hombrecillos verdes y todo aquello que simplemente distraía a la gente pero les hacía pensar más bien poco. 1984 de Orwell, Un mundo feliz (Brave new world) de Aldous Huxley, y Fahrenheit 451 de Ray Bradbury se adentran en sociedades tecnificadas, con un control ferreo sobre las ideas y las personas, incluso adelantándose a los peligros de la manipulación genética. El Gran Hermano nos vigila y no desde una galaxia lejana, si no desde los despachos en los que ejerce su poder centralista.



Tras estas incursiones llega la época dorada en la que Astounding Stories del editor John W. Campell, publica relatos de Isaac Asimov, Rober Henlein o Theodore Strugeon, entre otros, sin embargo, los adolescentes reclaman portadas llamativas con monstruos babosos persiguiendo a pin-ups mostrando carne,a pesar de que los contenidos de la revista nos muestran hipótesis que abarcan desde la física, química o bilología hasta la antropología o la psicología para llevar a buen puerto los relatos. Eso sí, ¿alguien creía que íbamos a olvidar que las historias de más éxito en los años 30 y 40 son aquellas en que los mutantes radiactivos, tanto humanos cómo insectos, se hacen eco de la paranoia nuclear?

En los 50 se siguieron publicando historias de mutantes, peligros nucleares y viajes espaciales, aunque la gran novedad fué la explotación de los supuestos poderes sensoriales. Sin embargo,a la literatura de ciencia ficción le aparece un competidor terrible, el cómic, que, cómo era de esperar, resulta mucho más llamativo para el público juvenil y adolescente que otrora devoraba los libros que aparecían en el mercado y la nueva dictadura a la que se enfrenta el género, poco tiene que ver con las narradas por sus autores, es, ni más ni menos, que la dictadura de la economía.

El género nunca volverá a ser el mismo y ese pesimismo vital desemboca en la New Wave, en gran parte heredera del pesimismo europeo. En estas novelas, la ciencia no libera, la ciencia esclaviza y lo que cuenta ahora es el espacio interior, la consciencia con grandes obras de Silverberg, Frietz Leiber, pero especilamente Philip K. Dick, cuya novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (Do Androids Dream of Electric Sheep?, 1968) es la historia de un cazador de recompensas que vigila la población local de androides y fue la base literaria de la mítica "Blade Runner" (1982) dirigida por Ridley Scott y precursora del género cyberpunk.



El cine tomo el relevo a la literatura, en muchos casos, aprovechó sus relatos, para acercar al espectador toda la temática de ciencia ficción en años posteriores, a pesar de que el género, en litaratura se dignificó y autores cómo Arthur C. Clark o Joe Haldenman, nunca tuvieron que preocuparse de que se les considerase o una literatura menor o pulp.

Y cómo dijo un hombre sabio, o replicante en su defecto:

"Wake up, Time to Die"


Abel Fernández

4 comentarios:

  1. Me quito el sombrero ante la excepcional síntesis que has hecho acerca del género.Sin duda, uno de mis favoritos siempre ha sido K.Dick, al que descubrí tempranamente con su 'Yo estoy vivo, y vosotros estáis muertos'...

    Pienso que el género traspasado sus límites y ha ido evolucionando más allá de sus fronteras con las obras de Ballard, Gibson, Baudrillard y Virilio (recomiendo su 'El Cibermundo, la política de lo peor'), que creo que han recogido el testigo conceptual de la sci-fi ajustándolo a nuestros tiempos.

    Creo también que hemos perdido ese encanto con el que nació el género (¿efectos secundarios del positivismo?)...

    Rizando el rizo, mi primer contacto con el género fué el Apocalipsis de San Juan, para mí, una conjunción extraña de imaginación, desafío a las reglas establecidas, y misticismo...

    Enhorabuena por el post!!

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  2. Un artículo de iniciación muy completo y bien argumentado. Sólo una apreciación, se debería reivindicar más 'Ubik' de Philip K. Dick y en general tanto la poco conocida obra de Frederic Brown como la visionaria de Ballard -una debilidad personal-. Bradbury es quizá el mejor de todos los tiempos, a mi juicio, no sólo creó la maravilla que es 'Crónicas Marcianas', me parece un autor de relatos cortos excepcional -a la altura de un Mark Twain-... Recomiendo una obra suya menos conocida: 'La feria de las tinieblas'. Tampoco haríais mal en adquirir la genial adaptación cinematográfica del gran Jack Clayton.

    Soy Luis Rueda (Saludos)

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  3. Felicito también al autor por su completo artículo, aunque he echado de menos alguna referencia más a Asimov, autor de la imprescindible Los propios dioses, si no el padre sí el gran autor de ciencia-ficción, a la par que este género, tan serio y no muy optimista, también ha dado pie a vodeviles tipo Guía del autoestopista galáctico, en el que queda claro que la destrucción del mundo no está reñida con el humor.

    Aunque no soy muy aficionado a este género, admito que hay obras que deben ser leídas: además de Los propios Dioses,Fundación, de Isaac Asimov; Cronicas marcianas y Fahrenheit 451 de Ray Bradbury y Soy leyenda, El increíble hombre menguante de Richard Matheson y hasta El juego de Ender, de Orscon Scott Card. Además, de Isaac Asimov recomiendo Asesinato en la convención, novela policiaca que sirve para retratar a otros escritores de ciencia-ficción.

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  4. Luis, estoy contigo en reivindicar la figura de Ballard, recientemente me hice con 'Autòpsia del Nou Mil.leni' editada por el CCCB, y comprendí que con su obra ha hecho algo así como una fusión y reinterpretación de toda la herencia sci-fi tamizada con la desilusión por las expectativas no cumplidas que el mismo género ha provocado.

    La ciencia ficción nos dió alas y la realidad las abrasó, desintegrándolas...y dejándonos en el frio y absoluto vacío...

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